
El Atlético de Madrid consiguió una contundente victoria por 4 a 0 frente al Barcelona en el partido de ida de las semifinales de la Copa del Rey y quedó bien posicionado de cara a la revancha. El equipo dirigido por Diego Simeone se impuso con autoridad en condición de local y contó con el aporte goleador del argentino Julián Álvarez.
El encuentro se resolvió prácticamente en el primer tiempo. El conjunto madrileño abrió el marcador tras un error del arquero Joan García que derivó en un gol en contra, y amplió la ventaja a los 14 minutos con una gran definición de Antoine Griezmann luego de una jugada colectiva. Más tarde, Álvarez participó en la acción que terminó en el tercer tanto convertido por Lookman, y antes del descanso el propio delantero argentino selló el 4-0 con un potente remate desde fuera del área, cortando así su sequía goleadora en el inicio de 2026.
El resultado parcial marcó una noche histórica para el Barcelona, que no recibía cuatro goles en un primer tiempo desde 2020 en competiciones oficiales.
En el complemento, el equipo catalán intentó reaccionar y llegó a convertir a través de Cubarsí, pero el tanto fue anulado por fuera de juego tras revisión. La visita no logró descontar y además terminó el partido con diez jugadores por la expulsión de Eric García en el tramo final.
Con esta victoria, el Atlético afrontará la revancha con una ventaja considerable. El partido de vuelta se disputará el 3 de marzo en el Camp Nou, donde buscará sellar su clasificación a una final que no alcanza desde hace más de una década.





















