
El Gobierno de Santiago del Estero puso en valor el desempeño del avión hidrante Boeing 737 Fire Liner, que regresó este jueves a la provincia tras participar en el combate de los incendios forestales registrados en Chubut. La aeronave arribó al aeropuerto de la ciudad Capital luego de cumplir una intensa y estratégica misión en la región patagónica.
El envío del avión se concretó por decisión del gobernador Elías Suárez, en respuesta a un requerimiento del Gobierno Nacional, ante la magnitud de la emergencia ambiental. Se trata del avión hidrante más grande de Latinoamérica, cuya capacidad operativa resultó determinante para reforzar las tareas aéreas contra el fuego.
A su arribo, la tripulación fue recibida por el jefe de Gabinete, Víctor Araujo; el secretario Legal y Técnico de la Gobernación, Joaquín de Arzuaga; y autoridades del área de Aviación de la provincia. También estuvieron presentes el director de Aviación Civil, Jorge Azar, y el piloto Emanuel Zain Boix, quienes integraron el equipo que participó activamente de la misión en la Patagonia.




























